Ventajas de ser funcionario

Los millones de parados que registra nuestro país explican por qué hay tantas personas que sueñan con trabajar en el sector público y ser funcionarios. En concreto, un 70% de los españoles. ¿Te imaginas por qué?

Aunque seguramente te vienen a la mente un sinfín de buenos motivos para presentarte a unas oposiciones y obtener tu plaza de funcionario, es posible que algunos de ellos ni siquiera te los hubieras planteado. A continuación, te recordamos las ventajas de tener un empleo en la Administración.

  1. Consigue un empleo para toda la vida. Pase lo que pase, tienes la tranquilidad de saber que no vas a perder tu plaza de funcionario. En momentos de crisis como el actual, en el que la tasa de paro se sitúa en torno al 25%, esta certeza se convierte en algo más que un punto a favor. De hecho, ¿qué otra fórmula te asegura un salario fijo para toda la vida?
  2. Menos preocupaciones. La estabilidad laboral que conseguirás accediendo al sector público es sinónimo de calidad de vida. ¿Te imaginas no tener que preocuparte de buscar otro empleo o de perder tu trabajo? Reserva tus energías para otras cuestiones: una vez tengas tu plaza, sabrás que cada mes recibirás un sueldo.
  3. Buen horario. La mayoría de los empleos de la Administración permiten disfrutar de un horario intensivo de mañana, realizando un número de horas de trabajo a la semana inferior a las 40 horas de una jornada completa. Convirtiéndote en funcionario, tendrás mucho más tiempo libre para ti y para los tuyos. ¿Dejarías pasar esta oportunidad?
  4. Seguridad en el salario. La retribución de los funcionarios suele ser mayor que las que ofrecen las empresas del sector privado. Además, las pagas extras y los sueldos están regulados por la ley, lo que supone toda una garantía.
  5. Formación continua. Los trabajadores del sector público tienen la posibilidad de participar encursos de formación, que te permitirán actualizar y ampliar tus conocimientos. Incluso, algunos de ellos se llevan a cabo dentro de tu jornada laboral.
  6. Permisos garantizados. Si trabajas en una empresa pública, tendrás la certeza de que podrás disfrutar sin trabas de todos los permisos que te correspondan: permisos por enfermedad o baja, días de libre disposición… A diferencia de lo que ocurre en las empresas privadas, sabes que tus derechos legales están garantizados, sin miedo a represalias por parte de tus superiores.
  7. Más días de descanso. Los funcionarios tienen más vacaciones y días libres que los profesionales que realizan el mismo trabajo en el sector privado. Asimismo, a partir del quinto año en la Administración, podrás optar por una excedencia ilimitada por razones personales.
  8. La movilidad geográfica: Esto puede ser una ventaja y una desventaja.   Para empezar, la Administración permite mediante concurso de traslado o por problemas de salud y otros asuntos la movilidad geográfica para desempeñar el mismo trabajo en otro lugar.  Pero en educación, por ejemplo, puede darse el caso de que quieras vivir en Sevilla y te manden a trabajar a Almería.  Con el tiempo puedes concursar e irte acercando a tu objetivo pero esto puede tardar bastante.  En el sector privado estás al servicio de tu empresa y tendrás que ir a trabajar donde te manden. Si trabajas para la Administración todo dependerá de si esta es nacional, autonómica o local.
  9. Los derechos laborales: Jubilación, cotización en la Seguridad Social, igualdad salarial para hombres y mujeres,flexibilidad en el vestir etc. etc. son incuestionables en el sector público.  No siempre así en el privado.
  10. La Competitividad: Algo que en la empresa privada puede ser feroz, en el sector público, en cambio se da muy poco.  Los funcionarios no están tanto por competir como por llevar una vida relajada.  Las posibilidades de promoción en la pública son además limitadas y esto es lo que más contribuye a bajar el nivel de ambición.
  11. Las faltas de asistencia: Son fácilmente justificables en la pública.  En el sector privado cualquier falta, incluso por una enfermedad leve están mal vistas.

Como puedes comprobar, la vida del funcionario público tiene una cantidad de ventajas que el sector privado no puede igualar, debido principalmente a sus diferencias de base. Por supuesto que el sector privado tiene otras ventajas, pero estamos seguros que si te has decidido a ser funcionario no te arrepentirás, ya que todo el esfuerzo invertido en aprobar tu oposición (una de las pocas desventajas del funcionariado es precisamente conseguir una plaza) habrá valido la pena con creces por todo lo comentado en este artículo.

Para beneficiarte de todas estas ventajas, tan sólo tienes que preocuparte por aprobar las oposiciones. Y para eso estamos nosotros. Los cursos de preparación especializados que ofrecemos en Abalar te proporcionarán los conocimientos que necesitas para conseguir tu plaza, así que no deberías preocuparte por nada. ¡Prepárate para ser funcionario y mejora tu calidad de vida!

 

 

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