¿Cómo aprobar el examen tipo test de las oposiciones para Policía Nacional?

Nuestro equipo docente ha elaborado las siguientes recomendaciones para aprobar el examen tipo test de las oposiciones para la Policía Nacional, ya que hemos observado que una gran mayoría de los estudiantes de oposiciones están sobradamente preparados para aprobar las diferentes pruebas y exámenes a los que se enfrentan. Sin embargo, muchos de ellos no consiguen obtener el resultado que tanto desean.

Los factores para aprobar la oposición.

A la hora de aprobar una oposición entran en cuenta muchos factores y la mayoría de ellos son controlables por el propio opositor. Pero otros, los menos controlables, dependen de lo que denominaremos “suerte”.

Contra la “suerte” poco se puede hacer, es un factor que no depende en absoluto del opositor por lo que no debes preocuparte ni lo más mínimo ya que NADA PUEDES HACER. Sin embargo, los demás aspectos puedes sortearlos de manera notable para obtener la plaza que buscas.

Por esta razón, como aspirante debes tener presente que eres el responsable de tus éxitos o fracasos. El trabajo, la constancia y el esfuerzo son muy importantes, y solo se podrán llevar a cabo si estás bien preparado psicológicamente. Esto, debe ir forjándose durante todo el proceso de preparación para que el día de la prueba consigas el aprobado.

Una oposición no sólo es estudiar y memorizar. La preparación psicológica es muy importante ya que el 80 % del trabajo de un opositor, es un trabajo psicológico donde debes luchar contra el desgaste emocional, miedos, estrés, ansiedad, distracciones, etc. Si superas esto, ten seguro que conseguirás el aprobado final.

A la hora de afrontar las diferentes pruebas para oposiciones a Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, es fundamental haber trabajado la vertiente psicológica. No solo debes estar preparado para los meses (o años) de estudio, sino que, además, tienes que estar preparado para lo que te encontrarás el día del examen.

Para ello, desde el primer día debes mentalizarte sobre cómo afrontarás el examen final. Debes elegir una estrategia a la hora de contestar los exámenes que te vamos facilitando y seguirla durante todo el proceso. Así, el día de la prueba solo tendrás que repetir lo que tantas veces has realizado. Esto te permitirá trabajar la parte psicológica de la oposición y afrontarás el examen de una manera natural, con menos nerviosismo y estrés, con más confianza y con mayor probabilidad de éxito.

Cabe decir, que en ningún momento te vamos a indicar cuántas preguntas debes responder o si debes arriesgar o no en tus respuestas. Esta es una simple orientación en base a la experiencia, pero eres tú el quien, en última instancia, debe decidir de qué manera afrontarás el examen.

Si has estudiado y has dado lo mejor de ti, los exámenes finales son un mero trámite, ¡estamos seguros de que aprobarás!

Consejos para superar el examen teórico.

A continuación, te vamos a dar una serie de consejos para que tomes nota y lo apliques durante la preparación y la realización de la prueba de conocimiento.

Según las bases de la última convocatoria, nos encontramos lo siguiente:

Consistirá en la contestación por escrito en 50 minutos, a un cuestionario de cien preguntas, con un enunciado y tres alternativas de respuestas de las que solo una es verdadera, relacionadas con el temario que figura como anexo II a la presente convocatoria. Los errores penalizan conforme a la fórmula siguiente: A – (E/ (n-1)), siendo «A» el número de aciertos, «E» el de errores y «n» número de alternativas de respuesta. Cada una de las cien preguntas tiene un valor de un punto. El Tribunal establece que serán considerados aptos en esta prueba los opositores que hubiesen obtenido al menos 50 puntos tras la aplicación de la fórmula expresada en el párrafo anterior.

BOE Núm. 94 de 18 de abril de 2018

Lo que traducimos en:

  • Una respuesta correcta suma 1 punto (0,1 sobre 100).
  • Una pregunta respondida incorrectamente resta 0.5 preguntas (0.05 sobre 100).
  • Las preguntas no contestada ni suma ni resta.
  • Cada pregunta debe responderse de una media de 30 segundos.
  • Conocidos estos datos, vas a poder empezar a tomar decisiones y a decidir cómo afrontarás la prueba el día ‘X’.

Según las últimas pruebas de conocimiento realizadas por la División de Formación y Perfeccionamiento, 40 preguntas del examen oficial suelen ser de dificultad más bien fácil/media; otras 30 serán de dificultad media/alta y otras 30 serán de dificultad importante.

En la prueba de conocimiento seguro que estarás aprobado si obtienes un 5 sobre 10, y teniendo en cuenta la ratio de preguntas fáciles-difíciles, estamos ante un examen asequible si has estudiado.

Los errores penalizan, por cada dos respuestas mal contestadas, te quitarán una bien. Por esto, debes tener claro cuáles son las preguntas que sabes y quieres asegurar plenamente.

Puede ser obvio, pero es IMPORTANTíSIMO, leer bien todas las preguntas y todas lasrespuestas. Leer bien las preguntas te hará saber qué piden (algo lógico, ¿no?). En cuanto a leer bien las respuestas, hay que decir que algunas preguntas pueden estar formuladas para marcar la más completa o la más correcta, de ahí la importancia. Tanto las preguntas como las respuestas pueden tener alguna trampa, tenlo en cuenta.

Sabido esto, tanto el día del examen, como cuando estés en casa o en la academia realizando test debes dividir tu tiempo en tres fases diferentes. Son las siguientes:

1ª Fase: Primera lectura y contestación de las preguntas que sabes.

Durante esta fase irás leyendo el examen y contestando en la hoja de respuestas aquellas preguntas que sabes y de las cuáles no tienes ninguna duda.

También deberás ir haciendo una pequeña marca en el examen (no en la hoja de respuestas) de aquellas preguntas que presentan dudas.

Si dejas alguna pregunta en blanco, tenlo en cuenta a la hora de contestar en la hoja de respuestas.

– 60 preguntas contestadas

En esta primera vuelta invertirás 20 o 30 minutos en preguntas que tienes aseguradas. Lo ideal es contestar de forma segura, al menos, a 60 preguntas del examen, de esta manera habrás aprobado.

– de 40 a 60 preguntas contestadas

Por otra parte, si no llegas a este número, pero consigues haber contestado entre 40 o 60 preguntas de forma segura estarás muy cerca de conseguir llegar al aprobado(¡pero no bajes la guardia!).

Si no llegas a este número no te preocupes, sigue haciendo tu examen, puede que el examen sea más difícil que otros años y puede que la nota de corte baje.

Si estás en el intervalo de entre 40 y 60 preguntas contestadas de manera segura debes tener en cuenta que hay que contar con un pequeño margen de error. Los errores involuntarios pueden suponer entre el 10% y el 20% de las preguntas contestadas, de ahí que no puedas cantar victoria todavía.

Los errores involuntarios se deben a malas lecturas de las preguntas o respuestas, preguntas trampa, mal entendimientos, etc.

Con todo esto, todavía tienes 25-35 minutos para alcanzar el 5, es muy probable que lo consigas, te quedan por responder entre 40 y 60 preguntas para conseguir alcanzar tu meta.

2ª Fase: Lectura de las preguntas con dudas.

Esta fase es muy importante si crees que estás al límite del aprobado y no has alcanzado contestar 60 preguntas de manera segura. Deberás repasar todas aquellas preguntas que habías marcado en la fase anterior como dudosas.

Algunas de ellas las habrás marcado por ser muy extensas o por no saber qué te preguntan, léelas un poco más detenidamente e intenta sacarlas. Si al final no entiendes lo que te preguntan y no puedes descartar ninguna respuesta, deséchala.

En otras preguntas tienes dudas porque piensas que hay dos bien, ten en cuenta que igual te están pidiendo que marques la incorrecta. Lee detenidamente todas las respuestas por si hubiera alguna trampa.

Y, por último, hay que mencionar aquellas en las que tienes dudas entre dos respuestas. Has leído bien la pregunta, sabes a qué hace referencia, pero no tienes muy claro cuál de las dos respuestas es la correcta. Aquí es donde tienes que valorar tú, como opositor, si decides arriesgarte o no a contestarlas. Recuerda que si contestas mal te restarán puntos, y si contestas bien, te sumarán.

Como hemos visto, en esta prueba se dan tres alternativas de respuesta. Si no sabes la pregunta y no eres capaz de descartar ninguna respuesta, tienes un 33% de posibilidades de acertar. Por otra parte, si consigues descartar una de las respuestas la probabilidad de acertar sube al 50% ya que te la estás jugando entre dos respuestas solamente. Arriesgar en estas preguntas es menos peligroso.

¿Hay que arriesgarse?

Si crees que has contestado al menos 60 preguntas de manera correcta, piensa mucho antes de contestar las preguntas dudosas y arriesga lo mínimo posible. En cambio si no consigues llegar a esa cifra es muy probable que debas asumir riesgos.

Arriesgarte o no a contestar preguntas que no sabes al 100%, es una decisión tuya que debes tomar en cuanto empiezas a hacer test en la fase de preparación. Recuerda que el día del examen debes repetir todo aquello que has ensayado con anterioridad. Si en su momento decidiste no arriesgar a la hora de contestar preguntas con dudas, sería un error llegar el día del examen y contestar todas.

Valora tu examen, cuenta tus puntos y si es estrictamente necesario arriesga. Al final de este documento te damos algunos trucos para contestar estas preguntas dudosas.

3ª Fase: Fase final

Esta fase es de las más complicadas ya que te pueden entrar dudas sobre tus contestaciones. No entres en pánico y piensa mucho antes de cambiar respuestas.

Lee aquellas preguntas que creías no saber por si se te hubiera pasado algo.

Repasa la hoja de respuestas por si hubieras cometido algún error, pero repetimos, cuidado a la hora de cambiar las preguntas ya contestadas.

TRUCOS PARA RESPONDER LAS PREGUNTAS DIFÍCILES

La mejor forma de preparar la prueba de conocimiento es trabajando a diario, estudiando, entrenando, llevando una buena alimentación y descansando lo necesario.

En este apartado te vamos a mostrar una serie de trucos para poder afrontar preguntas que no sabes o sobre las que tienes dudas. Es importante saber que estos consejos no son una ciencia exacta y que se deberían tener en cuenta sólo si es estrictamente necesario. Abusar del factor suerte no suele ser una buena estrategia.

Desconfía de aquellas respuestas que no encajan gramaticalmente

Comprueba género y número. Por ejemplo, si aparece que selecciones “los requisitos de entrada”, lo más seguro que la respuesta sea plural. Si aparece una respuesta con un único elemento podemos suponer que esa es falsa.

Esto se debe a que cuando los examinadores realizan el examen suelen copiar primero la pregunta y la respuesta correcta de una manera cuidadosa, en cambio para el resto de opciones prestan menos atención.

Descarta las opciones que no te suenan nada

Sabes que has estudiado y que estás bien preparado, si la pregunta te suena y una de las respuestas no te suena nada, descártala, sobre todo si el resto sí te suena.

Descarta opciones con enunciados absolutos

Es raro que haya algo absoluto en esta vida. Si encuentras expresiones como “en cualquier caso, siempre, nunca, etc.”, es muy probable que esta respuesta sea falsa.

Los examinadores tienen más fácil crear opciones falsas si utilizan adverbios de tiempo y expresiones absolutas. Tenlo en cuenta a la hora de contestar.

Si aparecen dos opciones que parecen correctas o muy similares, compáralas detenidamente

Si consigues descartar una opción por ser claramente falsa y tienes otras dos que se parecen mucho, compáralas palabra por palabra y encuentra la diferencia. Luego, si crees saber la respuesta, contéstala.

Todas las anteriores son correctas o todas son falsas

Si a la hora de hacer tu examen, lees todas las respuestas, crees que todas son correctas y aparece una última opción donde se afirma que “todas son correctas”, es probable que esa sea la opción correcta.

Por el contrario, es más difícil para el examinador crear respuestas falsas. Lo normal es que una de las opciones sea la verdadera. Tenlo en cuenta si una de las opciones es “todas son falsas”.

La primera impresión es la más importante

Nuestro instinto es ‘sabio’. Lo normal que cuando pienses una pregunta, la respuesta correcta será aquella que primero te viene a la cabeza.

Opta por la opción más larga matizada

Como todos sabemos, cuando una respuesta es notablemente más larga que otras es muy probable que sea la correcta.

Esto se debe a que los examinadores buscan elaborar una respuesta lo más completa posible por lo que se le añaden más detalles.

Evita respuestas con errores tipográficos

Cuando los examinadores revisan el examen final, buscan los errores que pueda contener. Esto hace que se fijen más en las respuestas correctas que en las incorrectas.

Si una respuesta tiene un error ortográfico o gramatical es más probable que no sea la correcta.

En preguntas de años anteriores, la opción correcta será la misma

Si en preguntas de años anteriores, la respuesta correcta era la ‘a,’ lo más seguro que este año también lo sea.

¡¡¡A por ello!!!

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